Adiós a mi concubina (Ba wang bie ji) (1993). Director: Chen Kaige. China-Hong Kong: China Film/Tomson Films/Beijing Studio.

Se abre con un largo prólogo sobre las duras pruebas que deben soportar los jóvenes que quieren pertenecer a la Academia de la Ópera de Pekín. El filme se sitúa a principios de los años 20. La sensación de sufrimiento da paso inmediato al dolor físico como muestra de fortaleza para los elegidos. Las normas son duras, terribles, y el sentido de la disciplina es mostrado como si fuera el ejército y no un arte el centro de la acción. Más adelante muestra la ocupación japonesa y la ceremoniosa conmemoración de todos los acontecimientos que rodean la película.


Agua con sal (2005). Director: Pedro Pérez-Rosado. España-Puerto Rico: Trivision S.L./Pérez Rosado Producciones, S.L./Viguie Filmes.

Olga es una joven cubana que llegó a España con una beca para sus estudios, pensando que esto iba a ser el comienzo de una vida mejor. Al cabo del tiempo es una inmigrante ilegal que sufre los avatares de la marginación, no puede volver a casa y tiene que buscarse la vida. Mari Jo es una joven valenciana de la Ribera Alta, nacida en una familia llena de problemas y a la que el destino ha marcado su vida. Son trabajadoras ilegales de una fábrica de muebles en la que cobran dos euros por hora. Es una historia de mujeres que luchan por sobrevivir en esta sociedad de bienestar y grandes oportunidades, en la que buscan desesperadamente lo que han perdido.


¡Al fuego, bomberos! (¡Hori, ma panenko!) (1967). Director: Milos Forman. Checoslovaquia-Italia: Macondo.

El cuerpo de bomberos de un pequeño poblado checo decide organizar una celebración para despedir al jefe, que va a jubilarse. El festejo incluirá un baile, una rifa con jugosos premios, la entrega de un hacha bañada en oro para el festejado y hasta un concurso de belleza con las chicas locales. Sin embargo, todo sale mal, pues las concursantes del certamen son más que feas, los premios son robados y hasta un anciano, cuya casa está en llamas, no recibe su ayuda. El último filme checo de Forman provocó no solamente el descontento oficial, sino también una huelga nacional de bomberos para impedir su exhibición. Prohibida hasta 1973, en México pudo verse ¡hasta 1989!

 


Ante el cadáver de un líder (1974). Director: Alejandro Galindo. México: Corporación Nacional Cinematográfica (CONACINE).

Ante el cadáver de un líder, las viudas se disputan la herencia y las “movidas” chuecas aparecen… Original parodia sobre un líder sindical muerto en un cuarto de hotel, ante cuyo cadáver desfilan desde el Ministerio Público y la policía, hasta los medios, la compañía aseguradora y los miembros de su sindicato, sin dejar a un lado a la esposa y la amante. Tras la muerte de este hombre, la ciudad se detendrá por completo y el Zócalo recibirá una concentración sin igual.


Aquél que busca un puñado de oro (Kdo hled ziaté dno) (1975). Director: Jiri Menzel. Checoslovaquia: Checoslovensky Flimexport.

 

Un joven y experto relojero concluye su servicio militar, rechaza varias ofertas de trabajo y se emplea en la construcción de una gran presa hidroeléctrica en Moravia. Cuando convive con miles de trabajadores, el joven descubre la corrupción y codicia de los seres humanos.

 

 


Arcadia (Le couperet) (2005). Director: Costa Gravas. Francia-Bélgica: Nirvana Films

Tras quince años de fiel servicio a su empresa, dedicado a satisfacer todas las necesidades de sus patrones y accionistas, Bruno D., un alto ejecutivo de una fábrica de papel, es despedido de un día para otro junto a cientos de sus compañeros como consecuencia de una reestructuración económica, o lo que es lo mismo, del “outsourcing” o “subcontratación”. Al principio, Bruno no está demasiado preocupado. Es una persona con una preparación excelente y está convencido de que no va a tardar mucho tiempo en encontrar un trabajo del mismo nivel. Todavía es joven, tiene poco más de cuarenta años. Tres años después, sin haber encontrado trabajo, se da cuenta de que, muy a su pesar, se encuentra inmerso en una guerra de desgaste. Ahora no es más que un soldado raso cuya única misión consiste en sobrevivir, preservar su propio bienestar material y el de su esposa e hijos. No tardará en descubrir que su bienestar, la solidez de su matrimonio y el futuro de sus hijos dependen de su éxito en esta contienda. Así que con la ayuda de un arma decide pasar a la acción y se lanza a aniquilar a la competencia de forma metódica y lógica. Después, realizará el asalto final a la fortaleza de la Corporación Arcadia, el último obstáculo que se interpone entre él mismo y el trabajo que desea. Pero como cualquier soldado al que han llamado a filas apresuradamente y carece de la preparación suficiente, su inexperiencia le llevará a cometer hazañas de una torpeza increíble. A pesar de todo, tiene éxito y consigue -temporalmente- un trabajo a su medida, salvando el futuro de sus hijos y de su matrimonio, o al menos eso cree él.


Arroz amargo (Riso amaro) (1949). Director: Giuseppe de Santis. Italia: Lux Film.

 

Narra la dura lucha por la vida de las recolectoras de arroz, en una historia que integra el análisis político marcado por la lucha de clases en la esfera privada de los protagonistas.


Asesino (Tueur à gages) (1998). Director: Darezhan Omirbaev. Kazajstán-Francia: Artcam International.

 

En Almaty, la capital de Kazakstán, se desarrolla la historia de Marat, un hombre que cree haber logrado la estabilidad cuando es empleado como chofer por un respetado científico. Un día pide prestado el automóvil para recoger a su esposa e hijo recién nacido, pero choca con otro vehículo, un Mercedes Benz. El ocupante de éste le sugiere un arreglo amistoso: Marat pagará por ambos autos y el incidente será olvidado. Pero Marat intenta sin éxito reunir la suma necesaria para sacar los vehículos del taller. Presionado por secuaces del dueño de las Mercedes, pide un préstamo, pero ahora sufre por pagar éste y los intereses. Además queda sin trabajo cuando el científico se suicida. Para colmo, su hijo enferma. A mitad de su desesperación se le presenta una “oferta de trabajo”: asesinar a un periodista combativo.


Atrapado sin salida (One Flew Over The Cuckoo's Nest)(1975). Director: Milos Forman. EE.UU: Fantasy Films.

 

El convicto Randall McMurphy, quien finge locura para no cumplir con los trabajos forzados, es trasladado a un hospital psiquiátrico para observación. Ahí no tarda en imponerse como un líder entre los demás asilados por su pasión libertaria, que la odiosa enfermera Mildred no ve con buenos ojos. Al convertirse en un elemento de rebelión, la vida de McMurphy corre un serio peligro. Adaptación de la novela de Ken Kesey que dio a Milos Forman y a Jack Nicholson sus primeros premios de la Academia hollywoodense como mejores director y actor, respectivamente.


Bala mordida (2009). Director: Diego Muñoz Vega. México: FOPROCINE/IMCINE/Goliat Films/Tosco Films.

Un joven oficial se va adentrando en los infiernos de la corrupción y el crimen de la Policía capitalina, en este filme protagonizado por Damián Alcázar. Es la ópera prima de Diego Muñoz, quien durante una década preparó este proyecto que dará mucho de que hablar por su descarnado retrato de los muchos males que aquejan a nuestros guardianes de la ley.


Balzac y la pequeña costurera (Balzac et la petite tailleuse chinoise) (2002). Director: Sijie Dai. China-Francia: Les Films de la Suane/TF1 Films Productions/Arthaus.

China, principios de los años setenta: debido a sus inquietudes intelectuales, los adolescentes Luo y Ma son considerados por las autoridades del partido como “enemigos del pueblo” y enviados para su “reeducación” a una remota región en la frontera con el Tíbet. En medio del agotador trabajo en los arrozales, se dan tiempo para conocer a un anciano sastre y su encantadora nieta, quien les informa que otro sujeto en reeducación tiene escondida una maleta llena de novelas extranjeras. Cuando los tres roban la valija y comparten sus tesoros, se establece entre ellos una complicidad amorosa que cambia sus vidas para siempre.


Baran (Hamsay-e khoda) (2001). Director: Majid Majidi. Irán: Gussi/Artecinema.

El joven Latif, obrero en una construcción de Teherán, trabaja junto a sus compatriotas iraníes y algunos trabajadores ilegales de origen afgano. Cuando a Latif se le asignan tareas más pesadas con tal de favorecer a Rahmat, un nuevo ilegal afgano, se siente desplazado y trata al recién llegado con crueldad. Después de una noche de juerga, Latif descubre el secreto de Rahmat: en realidad se trata de una mujer. A partir de entonces su corazón se torna más amable, y hace todo lo posible por aligerar en lo que puede las rudas tareas que se les asignan a ambos. Cuando el gobierno ordena expulsar a todos los ilegales de la obra, Latif siente que no podrá vivir sin Rahmat; por lo tanto, arriesgando posición social y hasta su propia vida, será capaz de todo para salvar a la persona amada.


Billy Elliot (2000). Director: Stephen Daldry. Gran Bretaña-Francia: Arts Council of England/BBC/Studio Canal +/Tiger Aspect/WT2/Working Title Films/Greg Brenman/UIP.

En 1984, durante una huelga de mineros en el norte de Inglaterra, los enfrentamientos entre piquetes y policía están a la orden del día. Entre los que protestan con más vehemencia se encuentra un padre empeñado en que su hijo pequeño, Billy, reciba clases de boxeo, pero él carece de pegada. Billy, en el gimnasio, se fija en una clase de danza, le llama la atención y lo prueba. Cuando su padre se entera de que practica una actividad tan poco de hombres, le obliga a abandonar las clases. Pero el chico tiene un gran talento para bailar y quiere dedicarse a ello.


Camino abajo (Goin’Down the Road) (1970). Director: Donald Shebib. Canadá: Evaden/Phoenix Film.

 

Dos provincianos deciden dejar sus tierras para probar suerte en Toronto. Están seguros de que en la gran ciudad encontrarán trabajo, dinero y una mejor vida. Sin ninguna preparación profesional que los respalde, se ven condenados a una existencia más accidentada que las que tenían en su pueblo.


Carancho (2010). Director: Pablo Trapero. Argentina: Matanza Cine/Finecut Patagonik/Ad Vitam/L90 Producciones.

 

En Argentina mueren al año en accidentes de tránsito más de 8 mil personas, un promedio de veintidós por día; más de ciento veinte mil resultan heridas.  La última década ha dejado 100 mil muertos. Los millones de pesos que necesitan las víctimas y sus familiares para afrontar gastos médicos y legales, producen un enorme mercado, sostenido por las indemnizaciones de las aseguradoras y la fragilidad de la ley. Detrás de cada desgracia asoma la posibilidad de un negocio. Sosa, es un abogado especialista en accidentes de tránsito, a punto de recuperar su matrícula. Se mueve entre guardias de hospitales, servicios de emergencias y comisarías en busca de posibles clientes. Ahora trabaja para una fundación de ayuda a las víctimas que en realidad es la pantalla de un turbio estudio jurídico. Sosa consigue los clientes, los testigos, las pericias; arregla con la policía, los jueces, las aseguradoras. Luján es una joven médica recién llegada a la ciudad, que trabaja en múltiples lugares: ambulancias, guardias de hospitales, servicios de emergencias. Sola, con un ritmo de trabajo que apenas le permite dormir, se enfrenta a un mundo que desconoce. Esta historia de amor comienza la noche en que Luján y Sosa se conocen, en la calle. Ella tratando de salvar la vida de un accidentado, él tratando de convertirlo en su cliente. Juntos, intentarán modificar el rumbo de sus vidas, pero el pasado turbulento de Sosa se interpondrá.


Carboneros de Navarra (1981). Director: Montxo Armendáriz. España: Cinefilia Films.
Documental sobre la extracción del carbón a través de testimonios auténticos de carboneros todavía presentes en Navarra.


Cerca de la libertad, 2002. Director: Philip Noyce.

 

Jigalong, en el oeste australiano, 1931. Tres niñas aborígenes son arrancadas por la fuerza de su entorno familiar para convertirlas en criadas, en el marco de la política oficial del gobierno. Las pequeñas consiguen escapar y emprenden un épico itinerario de dos mil 400 kilómetros. Perseguidas sin tregua por las autoridades, recorrerán en busca de su hogar el trazado de las vallas destinadas a controlar la plaga de los conejos. Las tres forman parte de lo que hoy se llama "la generación robada".

 


Ciudad de Dios, 2002. Director: Fernando Meirelles y Kátia Lund.

Finales de los 60. Buscapé tiene 11 años y es sólo un niño más en Ciudad de Dios, un suburbio de Río de Janeiro. Tímido y delicado, observa a los niños duros de su barrio, sus robos, sus enfrentamientos diarios con la policía. Ya sabe lo que quiere ser si consigue sobrevivir: fotógrafo. Dadinho, un niño de su misma edad, se traslada a su barrio. Sueña con ser el criminal más peligroso de Río de Janeiro y empieza su aprendizaje haciendo recados para los delincuentes locales. Los años 70. Buscapé sigue estudiando, trabaja de vez en cuando y camina por la estrecha frontera que separa el crimen de la vida “honesta”. Dadinho ya tiene una pequeña pandilla y grandes ambiciones. Cuando descubre que el tráfico de cocaína es muchísimo más rentable que el robo se pone a reorganizar su negocio, que pronto florece. Principios de los 89. Tras unos intentos de robo fallidos, Buscapé finalmente consigue una cámara y así hace realidad el sueño de su infancia. Dadinho también ha hecho realidad su sueño: a los 18 años es conocido como Zé Pequeño, el narcotraficante más temido y respetado de Río.


 

Cobrador: In god we trust, 2006. Director: Paul Leduc.

La violencia es hoy un hecho cotidiano, pero además la violencia, hoy, forma parte del imaginario mundial. Dentro de ese contexto, un minero con dolor de muelas imagina. Imagina que va al dentista, imagina que vive una historia de amor, imagina que desahoga su rabia y que puede dar sentido a su propia muerte.


 

Convoy, 1978. Director: Sam Peckimpah.

Robert Duck, líder de los traileros, está cansado de la corrupción policiaca y de los políticos que han tratado de interrumpir su manera de vivir, se dirige a Nuevo México. Syle, un policía con mala fama entre los traileros, trata de aprehender a uno de ellos en un café, Rubber interviene dando una golpiza a Syle y es cuando comienza la cacería. Más traileros van uniéndose al Convoy que Rubber conduce a Washington. Las autoridades deciden poner un alto a esta situación movilizando al ejército y todo termina en una gran explosión. La leyenda de Rubber Duck nunca muere.


 

Corazón de vidrio, 1976. Director: Werner Herzog.

A principios del siglo XIX, en un pequeño pueblo bávaro ocurren dos tragedias: una extraña enfermedad empieza a aquejar a sus moradores y, debido a una muerte, han perdido el secreto de la fabricación de objetos de vidrio.


 

Coronel Delmiro Gouveia, 1977. Director: Geraldo Sarno.

 

A fines del siglo XIX, Delmiro Gouveia, rico comerciante y exportador de Recife, sufre persecuciones políticas. Su estilo aventurero le gana muchos enemigos, inclusive el Gobernador del estado. Perseguido por la policía, se refugia en el Sertón, donde recomienza su actividad y monta una fábrica que, al estallar la guerra en 1914, le propicia conquistar el mercado. Negarse a vender o a asociarse con los ingleses determina su fin.

 

 


Cosas que dejé en la Habana, 1999. Director: Manuel Gutiérrez Aragón.

 

 

En esta película, la mujer tiene ya una importancia sustancial, ya que narra la historia de tres jóvenes cubanas que buscan trabajo en Madrid donde viven con una tía. Es una interesante película a pesar de que los estereotipos se suceden en ella, tanto en lo que se refiere a las cubanas recién llegadas, que procurar una típica integración en el medio, la tía, que ha hecho simbiosis con el entorno, como los diferentes personajes españoles, que responden a etiquetas previstas.

 


Daens, 1992. Director: Stijn Coninx.

 

A principios del siglo veinte, en el pueblo de Salts se da un incipiente crecimiento industrial. Sin embargo, éste contrasta con la pobreza y explotación de la fuerza de trabajo femenina que es mayoritaria en las industrias. La situación de las obreras empeora cuando los empresarios belgas deciden implementar un sistema de producción inglés en sus fábricas, el cual ocasiona un mayor número de accidentes. El sacerdote Daens, consciente de la situación, emprende una lucha a favor de las obreras, publicando en un periódico local varios artículos sobre su difícil situación laboral. Los empresarios conservadores tratan de poner límites a la osadía del irreverente clérigo disidente dentro de su propia orden.


Demonlover, 2002. Director: Oliver Assayas.

 

Diane trabaja en una multinacional dirigida por Henri-Pierre Volf. La empresa está diversificando sus actividades -ya abarca desde el negocio inmobiliario hasta el diseño de ropa- y actualmente negocia la adquisición de TokyoAnime, una empresa japonesa que produce un nuevo tipo de manga con una versión pornográfica en 3D que va a destrozar a la competencia de un mercado extraordinariamente lucrativo. Dos compañías luchan por obtener los derechos exclusivos de distribuir en la red las nuevas imágenes de Volf: Mangatronics y Demonlover. Mangatronics ha contratado a Diane para que trabaje como espía industrial y haga todo lo posible desde dentro para torpedear las opciones de Demonlover. La conexión de Demonlover con varias web violentas y pornográficas es un punto débil en su relación con el Grupo Volf, que no sabe nada de su existencia. Pero Diane descubre que Demonlover también tiene su propia estrategia y espías, aparentemente inocentes. Al final acabará sabiendo demasiado y se convertirá en un peligro para Demonlover. No hay salida. La única solución será ceder a la ciberrealidad de la que forma parte.


Días difíciles, 1987. Director: Alejandro Pelayo.

 

Edmundo Castelar, empresario generoso con sus trabajadores, flexible, consciente de los estragos de la contaminación y dispuesto al diálogo, se ve presionado no sólo por los intereses de clase, sino también por los intereses de otros miembros de la iniciativa privada. Se crea una pugna entre la cúpula empresarial, y la policía. En el retrato de la estructura familiar, la madre es una autoridad importante, pero finalmente ante las razones del gran capital, cede y expone la vida de su hijo.

 


Dulce Emma, 1991. Director: István Szabó.

Emma y Böbe enseñan ruso en una primaria de Budapest. Después de los cambios políticos, ese idioma deja de impulsarse en las escuelas, y sus trabajos ya no tienen razón de existir. Para mantenerlos, comienzan a estudiar inglés en las mañanas y enseñan, al día siguiente, lo que han aprendido. Emma y Böbe comparten un cuarto en un hostal para maestros. Emma se contrata como servidumbre en casas de ricos. Böbe lleva a extranjeros a bares mientras Emma tiene un romance con el director de la escuela en que trabaja aunque él sea casado. Harán cualquier cosa con tal de mantener el status social de antes.


El andamio, 1958. Director: Rogelio Amigo

 

 

 

Juan, un campesino que emigra a la cuidad para trabajar en la construcción. En un pleno desarrollismo, con la industria del ladrillo funcionando a pleno rendimiento. Prima el beneficio de los promotores. La película habla sobre el trabajo temporal, los despidos y los abusos.

 

 


El año de la peste, 1978. Director: Felipe Cazals.

 

 

Oficinistas, amas de casa, obreros y científicos son recluidos en sus lugares de trabajo por una enfermedad mortal de índole desconocida. El Estado intenta controlar la situación e impone medidas dictatoriales.

 

 


El árbol de los suecos, 1978. Director: Ermanno Olmi.

Esta película presenta a cuatro familias campesinas y sus casas, la tierra, los árboles, y el ganado propiedad de un latifundista. Es el relato de esas cuatro familias que viven en la miseria, temerosas de Dios: su máxima distracción es el rezo del rosario colectivo; hablan poco y nunca se rebelan por nada.


El astillero, disculpen las molestias, 2007. Director: Alejandro Zapico.

Este documental nos cuenta la historia de los trabajadores de un pequeño astillero del norte de España que durante varios años se han visto obligados a salir a la calle para defender sus puestos de trabajo. Se trata de un capítulo más, tal vez de uno de los últimos, de la lucha contra el desmantelamiento industrial en una región en continua reconversión. El astillero es una historia de sindicalismo, de reivindicaciones, de solidaridad, pero sobre todo, es la historia de unos hombres que no se han quedado solos en su lucha por la supervivencia y la justicia.


El brigadista, 1977. Director: Octavio Cortázar.

En 1961, llamado “El año de la educación” en Cuba, miles de jóvenes fueron a las provincias como parte de un programa masivo para erradicar el analfabetismo. El Brigadista trata de un joven alfabetizador llamado Mario, quien va a un pueblito en lo más recóndito de la Ciénaga de Zapata. Por su juventud, un líder campesino le niega al brigadista capacidad de maestro negándose a asistir a clases. Pero la dedicación tenaz y el humor de Mario eventualmente logran convencer al líder y hacerlo uno de sus mejores alumnos.


El cirujano inglés, 2008. Director: Geoffrey Smith.

 

Vicisitudes del neurocirujano Henry Mash, uno de los más importantes de Londres y pionero en su campo. A lo largo de la última misión en Ucrania: hace 15 años que viaja a Kiev para intentar mejorar la neurocirugía primitiva que encontró allí en su primera visita. Aunque es visto por sus pacientes como el gran salvador, también se encuentra con diagnósticos completamente erróneos y una falta de equipo y de personal cualificado.


El costo de la vida, 1988. Director: Rafael Montero.

Esta película presenta a cuatro familias campesinas y sus casas, la tierra, los árboles, y el ganado propiedad de un latifundista. Es el relato de esas cuatro familias que viven en la miseria, temerosas de Dios: su máxima distracción es el rezo del rosario colectivo; hablan poco y nunca se rebelan por nada.


El custodio, 2006. Director: Rodrigo Moreno.

 

Ganador del Premio Alfred Bauer en Berlín 2006, este filme que retrata la monótona vida de Rubén, custodio encargado de vigilar día y noche a un ministro. Rubén carece de protagonismo, rodeado de prostitutas baratas, venta ilegal de armas, una hermana inestable y una perturbada sobrina, elementos que lo llenan de una sorda rabia que puede llegar a estallar.


El efecto Iguazú, 2002. Director: Pere Joan Ventura.

 

Los mil ochocientos empleados de la empresa de telecomunicaciones Sintel, con un alto índice de afiliación sindical, estaban acostumbrados a la negociación y a la movilización para establecer sus convenios. Pero de repente se encontraron en la calle. La venta fraudulenta de la empresa, la falta de interlocutores y la nula respuesta del gobierno les lanzaron a una acción sin precedentes en el madrileño Paseo de la Castellana. De la noche a la mañana, cambiaron la vida en su casa, con sus familias y sus hijos, por la convivencia más extrema, en tiendas de campaña y chabolas que se construyeron en el centro financiero de la capital. Este laureado documental recoge, a lo largo de cuatro meses, el día a día del llamado campamento de la esperanza. El título refleja el abrupto final de una tranquila vida laboral.


El guardia de la playa en invierno, 1976. Director: Goran Paskaljevic.

Para Dragan, continuar en la escuela carece de sentido. Incapaz de encontrar trabajo en su profesión, tropieza con la angustia cotidiana. Como todos los jóvenes, tenía esperanza de que la vida podría ser diferente y mejor, y en ella habría un lugar para el amor y la felicidad. Creyéndolo, Dragan se casa con la chica a la que amaba y trata de salir adelante, aunque en la pobreza, con fe en sí mismo, convencido de que puede subsistir como vigilante de invierno en una playa fluvial, hasta encontrar un trabajo mejor.


El hombre de mármol, 1976. Director: Andrezj Wajda.

 

Con respecto de la censura, “El hombre de mármol fue la más difícil de todas mis películas. Demostró cómo los trabajadores tenían que ponerse en pie y luchar por sus derechos. El comunismo predicaba representar los derechos de los trabajadores, y esta cinta demuestra que la ideología comunista no era congruente con la situación de los obreros.” Andrzej Wajda.

 

 


El hospital de las transfiguraciones, 1978. Director: Edward Zebrowski.

 

La historia se ubica durante el inicio de a Segunda Guerra Mundial, en 1939, en un hospital para enfermos mentales. Los pacientes son un reflejo de la sociedad global, donde los médicos eluden su responsabilidad moral, fomentan los trastornos emocionales de los internos, generan la violencia como solución a los problemas y establecen el autoritarismo como esencia de su poder.

 


El inocente, 1976. Director: Luchino Visconti.

 

 

Un joven campesino sin ideología es reclutado en el ejército, donde es testigo de las brutales torturas aplicadas por los soldados a varios prisioneros políticos, hasta que uno de sus amigos es arrestado y llevado justamente al campo de detención clandestino donde el protagonista cumple su servicio.

 

 


El lado izquierdo del refri, 2000. Director: Philippe Falardeau.

 

La gran amistad entre Christophe, ingeniero desempleado de treinta años y Stéphane, activista social y actor de teatro, se verá sometida a una dura prueba cuando deciden trabajar juntos en un documental sobre la falta de empleo en Québec: Christophe acude a frustrantes entrevistas que son grabadas por Stéphane. Así, los improvisados documentalistas logran un muy interesante documento sociológico, aunque no son capaces de encontrar trabajo.

 

 


El método, 2005. Director: Marcelo Piñeyro.

 

Madrid. Paseo de la Castellana. Manifestación de miles de personas. Fuerzas de seguridad antidisturbios en las calles. Siete aspirantes a un alto puesto ejecutivo se presentan a una prueba de selección de personal para una empresa multinacional en un rascacielos de oficinas del complejo Azca. Entre ellos, las personalidades más dispares: el triunfador, el agresivo, la mujer insegura, el crítico, el indeciso. Tras un laberinto de formularios, acreditaciones y demás burocracia empresarial, los siete participantes se encuentran juntos en una fría sala a la que les ha conducido una secretaria, esperando a que dé comienzo el proceso de selección. Desde ese instante, y en un clima de tensa competitividad, la inseguridad de los participantes se convertirá en miedo y dudas y estos a su vez en un estado de paranoia general. Tras presentarse con recelo los unos a los otros, se preguntarán si están siendo observados por cámaras o por qué la Compañía ha infiltrado un psicólogo entre ellos que les está ya examinando. Uno de los aspirantes hace alusión a un método de pruebas, similar al que sugieren, que se lleva en práctica en Estados Unidos. A partir de ese momento, los siete aspirantes al puesto serán sometidos a una serie de pruebas psicológicas con las que se pretende deducir cuál de ellos posee el perfil que mejor encaja con los requisitos del voraz mundo empresarial. A lo largo de un día, los aspirantes pasarán de las bromas y el juego inocente a las agitadas discusiones y las supuestas hipótesis y situaciones, donde se pondrá a prueba la personalidad de cada uno y la manera en que se relacionan con los demás. En este claustrofóbico clima de máxima desconfianza y absoluta falta de escrúpulos, se crearán alianzas, se producirán disputas, se revelarán secretos, se destaparán pasados. Y así, poco a poco, se irán eliminando participantes en lo que pasará a ser una mera y fría lucha por la supervivencia, nítido espejo del desalmado panorama laboral fuera de esas paredes de cristal y hormigón, en cualquier país capitalista partícipe en esta, nuestra economía global.


El pionero, 1987. Director: Nils Gaup.

La vida de un grupo de cazadores lapones que viven entre hielos y nieve transcurre en una choza de piel y fogata en medio de la choza, utilizan esquíes para trasladarse y arcos, flechas y lanzas para cazar. Ya casi al llegar a la heredad, un joven cazador descubre que un grupo de tchudes, armados de temibles arcos y flechas han sacrificado a su familia. El joven, tratando de salvar su vida, huirá; los tchudes lo persiguen y el joven herido llega a una aldea para avisarles que escapen. Ya curado, propone a los aldeanos que escapen hacia otra costa y él se queda en la aldea para hacerles frente.


El río helado, 2008. Director: Courtney Hunt.

 

Ray Eddy está a punto de comprar la casa de sus sueños para su pequeña familia. De pronto su marido, gran aficionado a las apuestas, huye con el dinero y deja a Ray arruinada y sola con los hijos. Mientras trata de encontrar a su marido, conoce a Lila Littlewolf, una chica mohawk que le propone una manera de ganar dinero fácil. El plan es arriesgado: pasar inmigrantes ilegalmente por el helado río de Saint Lawrence, con patrullas fronterizas en las dos orillas.


El salario del miedo, 1953. Director: Henri Georges Clousot.

Cuatro hombres se encuentran varados en Las Piedras un pueblo en medio de la nada en algún lugar de Latinoamérica. Cuando una compañía petroquímica, la única empresa en millas a la redonda, ofrece una alta suma de dinero a cambio de un trabajo realmente peligroso, estos hombres lo aceptan  como la posibilidad de huir de este desterrado lugar para siempre. La misión no tiene  nada de sencillo: llevar dos camiones de carga repletos de nitroglicerina a lo largo de trescientas millas de terreno montañoso. Si llegan a sobrevivir, recibirán dos mil dólares cada uno. Pero las probabilidades son mínimas.


 

El show debe seguir, 1979. Director: Bob Fosse.

 

Musical no convencional que, a través de la historia de un implacable coreógrafo, cuya exigencia llega hasta el límite mismo de la extenuación, retrata la dureza, el esplendor y decadencia de la gente que trabaja en el mundo del espectáculo. Para muchos, el triunfo les niega la posibilidad de otros afectos. Una película que retrata la otra cara del show, y lo que ocurre entre bastidores.

 

 


El sudor de los ruiseñores, 1998. Director: Juan Manuel Cotelo.

 

 

Esta película trata sobre un violonchelista rumano que llega a Madrid con el sueño de trabajar en una orquesta y ganar el dinero suficiente para poder traer a su esposa y a su hija.        

 

 


El tren de la memoria, 2006. Directora: Marta Rivas y Ana Pérez.

 

Trata el éxodo de dos millones de españoles que buscaron la prosperidad en Europa en los años sesenta. Se fueron por unos meses, se quedaron treinta años. El documental pretende cubrir una laguna en la reciente historia de España y saldar una deuda con los protagonistas de unos tiempos difíciles de los que apenas sabemos algo más que una escueta historia oficial y unos cuantos tópicos. La mitad son clandestinos y viajan sin contratos de trabajo. El ochenta por ciento son analfabetos. Ante ellos se levanta el muro del idioma y las costumbres diferentes. En la actualidad, otros necesitados llaman a la puerta de un país próspero. Casi nadie se acuerda de la otra historia. Josefina sí. Ella recuerda su viaje en el tren de la memoria.


El viaje de la esperanza, 1990. Director: Xavier Koller.

 

 

Deslumbrado por el espejismo de Europa Occidental, un campesino turco vende todos sus bienes para emigrar a Suiza, mediante el pago a quienes se dedican al negocio de pasar clandestinamente a los emigrantes. El campesino cruza el Mediterráneo hasta Nápoles y de allí parte hacia la frontera suiza. Él y sus compañeros de viaje sufren hambre, frío y otros obstáculos que parecen los llevan a un mismo sitio.

 


El viento se llevo lo que, 1998. Director: Alejandro Agresti.

 

Soledad es una de las pocas mujeres que conducen un taxi en Buenos aires. Cansada de los malos tratos por parte de su patrón y de los pasajeros, un día roba el coche con el que trabaja y escapa sin rumbo fijo hacia el Sur. Sufre un accidente en la Patagonia y trata de relacionarse con los habitantes del pueblo más cercano para que la ayuden. Se da cuenta de que la distancia y el aislamiento les ha trastornado y de que el único contacto con el exterior es a través de un cine en el que proyectan viejas películas, que llegan en un estado lamentable y con los rollos mezclados, lo cual causa una caótica narración de las historias e influye en el extraño comportamiento de los lugareños.


En la puta calle, 1997. Director: Enrique Gabriel.

 

 

Juan es un electricista cincuentón cuya vida queda destrozada de repente cuando se ve en el paro. Deja a su familia y se va solo a Madrid. En su nueva condición de sin empleo y sin hogar, tendrá como compañero de desventuras a otro emigrante, Andy, un mulato cubano que ve el mundo de una forma diferente. Andy es avispado y pícaro, sabe aprovechar cualquier situación y enseña a Juan a hacer lo mismo ante las consecuencias dramáticas del desempleo y de la inmigración.

 


En el hoyo, 2006. Juan Carlos Rulfo.

 

Una leyenda mexicana cuenta que por cada puente que se fabrica, el diablo reclama un alma para que la edificación nunca se caiga. Durante la extensa construcción del segundo piso del Periférico de la Ciudad de México, sus obreros sufrieron la muerte de algunos de sus compañeros, pero -sobre todo- percibieron cómo su propia vida transcurría en el marco de una de las construcciones más importantes de los últimos años. El documental “En el Hoyo”, muestra desde adentro el quehacer de estos hombres y mujeres que durante tres años y ocho meses convirtieron los andamios en su segundo hogar.
El segundo piso del Periférico es una autopista elevada de 17 kilómetros de extensión, que atraviesa una de las áreas más congestionadas de una de las urbes más pobladas del mundo. La construcción de esta gigantesca obra de ingeniería fue el pretexto que utilizó el reconocido director mexicano, Juan Carlos Rulfo, para mostrar las vidas que definen su construcción. Según las palabras de los propios obreros, el gigantesco puente se transformó en un laboratorio lleno de sentimientos y anécdotas, comedia y drama, vida y muerte.
Este segundo piso del Periférico, como cualquier otra gran obra que pasa a formar parte de la historia y del paisaje urbano, fue erigido por las manos de hombres y mujeres que normalmente viven en el anonimato. Ellos son simplemente un número, una estadística.
Este filme es un viaje respetuoso a un mundo en el que no hay segundas lecturas, en donde los personajes dicen lo que sienten sin tapujos. Gracias a un rodaje que necesitó más de un año y 250 horas de grabación, este documental transporta al televidente al desconocido aunque omnipresente mundo de las construcciones que abarrotan las ciudades modernas. Esta es una historia de obreros que trabajan día y noche, con frío o calor, en medio de las quejas de los conductores que se ven perjudicados por los atascos de tránsito causados por la edificación del puente.
Natividad, Chabelo, el grande, el guapo, Vicencio, Pedro, Tomás y  Chómpiras son algunos de los protagonistas de una historia sin una trama concreta, que no hace más que reflejar la esencia del ser humano. En el filme de 80 minutos de duración, quedan plasmados sus miedos y traumas; sus amores y desencantos; sus alegrías y sus temores. Las anécdotas y sentimientos de estos trabajadores se entrelazan con una visión única de la ciudad. Sus historias discurren con gran naturalidad, mientras la fisonomía de la urbe se transforma.



En tierra de hombres, 2005. Director: Niki Caro.

 

Cuando fracasa su matrimonio, Josey Aimes vuelve a su pueblo natal en el norte de Minnesota en busca de un buen trabajo. Madre soltera con dos niños a su cargo, busca trabajo en la fuente principal de empleo de la región-las minas de hierro. Las minas proporcionan el sustento que ha sostenido a la comunidad durante generaciones. El trabajo es duro pero se paga bien y las amistades que se forman allí se extienden a la vida cotidiana, uniendo familias y vecinos en un hilo común. Es una industria dominada por los hombres desde siempre, en un lugar poco acostumbrado a los cambios. Animada por su vieja amiga Glory, una de las pocas mujeres mineras en el pueblo, Josey se une a aquellos trabajadores que perforan la roca para sacar el mineral en la cantera. Está mentalizada para el peligroso y duro trabajo pero no para aguantar el acoso que ella y las otras mineras sufren por parte de sus compañeros, lo cual es una prueba mucho más dura.


Ensayo de orquesta, 1978. Director: Federico Fellini.

 

Bajo el ambiente del confuso mundo de la política italiana, se narra la historia de un grupo de músicos de bajo nivel, resignados y sin iniciativa, que por una serie de circunstancias se encuentran ante la obligación de rescatar sus mejores virtudes musicales, lo que hacen con emoción y entusiasmo.

 

 


Esperanza, 1988. Director: Sergio Olhovich.

Después de la Revolución Rusa, un joven exiliado de 19 años, Vladimir Olhovsky, llega a la ciudad con dos chicos que conoce durante el viaje. Sin dinero y sin saber español, encuentra un trabajo en una mina de Pachuca. Enseña piano y estudia ingeniería petrolera. Después de años de trabajar en la jungla de Tabasco, junto con otros ingenieros descubre petróleo. Con la ayuda de Cárdenas, Vladimir se convierte en una pieza clave para la nacionalización de la industria en 1938. Vladimir nunca olvidará su Rusia natal, pero conoce un nuevo país, una maravillosa mujer y la esperanza.


Extranjeras, 2003. Directora: Helena Taberna.

 

Este documental muestra la cara desconocida y cotidiana de mujeres de otras culturas a través de la experiencia de mujeres inmigrantes que viven en Madrid y concretamente en el barrio de Lavapiés. Vemos el día a día de estas mujeres, cómo viven, en qué trabajan. Tenemos oportunidad de conocer cuáles son sus sueños y su universo afectivo. Descubrimos también los nuevos espacios de intercambio, relación y encuentro que han creado así como el modo en el que se adaptan en el nuevo entorno para mantener vivas las costumbres que han heredado de sus respectivas culturas.

 


Germinal, 1993. Director: Claude Berri.

 

Bajo el segundo imperio, Etienne Lantier, un joven desposeído convertido en minero, inicia una verdadera bajada a los infiernos. En Montson descubre la miseria, el alcoholismo, toda una humanidad dañada por el capital, y se une al combate socialista.


Había una vez un país, 1995. Director: Emir Kusturica.

 

Ambientada en una fábrica subterránea de armas en Belgrado dedicada a producir armas para los guerrilleros durante la Segunda Guerra Mundial. El dueño de la fábrica de armas evita decirles a sus trabajadores que la guerra ha terminado hace 50 años, hasta que los operarios salen a la superficie.

 

 


Harlan County, USA, 1976. Directora: Bárbara Kopple.

 

Ganador del Oscar al mejor documental en 1977, el filme traza un paralelismo entre la sangrienta represión en el Condado de Harlan en 1930, y la huelga minera en 1973. La lucha de los mineros por mantener su sindicato, así como la represión de las fuerzas policiacas fue registrada por Kopple durante los 14 meses que duró el conflicto.


Kika, 1993. Director: Pedro Almodóvar.

 

Kika es una maquiladora con un optimismo a prueba de bombas. Vive con un fotógrafo, Ramón, de pocas palabras y obsesionado por el suicidio de su madre. Se quieren, pero no se entienden. Tiene una enemiga, Andrea Caracortada, la directora-reportera de un peculiar reality-show, titulado Lo peor del día. Andrea siempre aparece en los lugares donde acontecen los sucesos más sensacionalistas para emitirlos en directo. En el estrecho círculo que rodea a Kika, está además Nicholas, el padrastro de Ramón, que se instala un piso más arriba de donde vive la pareja. Para completar el cuadro, la criada de Kika, Juana, está enamorada de ella en secreto. Nunca menciona que tiene en la cárcel un hermano, quien trabajó anteriormente como actor pornográfico bajo el seudónimo Paul Bazzo.


La aldea maldita, 1930 (muda) y 1942 (sonora). Director: Florián Rey.

La Castilla más dura se refleja con sus dramas campesinos y su necesidad de salir a trabajar en otros lugares. Hay que salir del campo por necesidad, de un campo maldito, yermo, en el que no se puede vivir. Sin embargo, el cine presenta igualmente lo negativo de la gran ciudad, y sus vicios, así como la necesidad de volver al lugar de origen en el que está la seguridad, la armonía familiar y el honor. La mujer, es en muchos casos, la gran perdedora. O es la mujer sumisa, que acompaña al marido y cuida a los hijos, o se pierde en la ciudad, como en el caso de La aldea maldita, en la que para sobrevivir debe dedicarse a la prostitución. El marido, cuando la encuentra, apela al honor de la familia -más bien al de los varones de la misma- y la castiga con la exclusión y el silencio dentro de la casa, aunque no la expulsa con el fin de que no trascienda la vergüenza.


La boda de Tuya, 2006. Director: Wang Quan’an.

 

Tuya cuida a sus animales en una región desértica de Mongolia, tiene dos hijos y esta casada con Bater al que ama profundamente y que hace tres años tuvo un accidente. Tuya debe hacerlo todo: llevar a cien ovejas a pastorear con su camello, cocinar e ir a buscar agua a 30 kilómetros de su hogar. Un día, se hace daño en la espalda y el médico le dice que si sigue trabajando empeorará, pero ella no hace caso. Incapaz de ver sufrir a su mujer, Bater la convence de que se divorcien para que encuentre a otro que pueda cuidar de ella. Acepta, siempre y cuando la persona que cuide de ella y de sus hijos también cuide de Bater.


Las bordadoras, 2004. Directora: Éléonore Faucher.

 

Claire, de17 años, se da cuenta de que tiene cinco meses de embarazo. No se hace el menor cuestionamiento: dará a luz aunque deba ocultar su estado a la sociedad. Claire se inscribe como aprendiz en el taller de la señora Mélikian, una solitaria mujer que lamenta la reciente muerte de su hijo y que se dedica al más exquisito bordado para los almacenes de alta costura de París. Día a día, puntada tras puntada, mientras el vientre de Claire crece, las dos mujeres se transmiten, más que el arte de la costura, el de la filiación, puesto que la rica metáfora del filme se basa en la cercanía fonética entre dos palabras francesas, fil (hilo) y fils (hijo). Las bordadoras hacen filiation, que significa ilación, enlace y también filiación, entendida no sólo como la renovación de las generaciones, sino como la transmisión de lo femenino.


La camioneta, 1996. Director: Sthepen Frears.

 

Bimbo es despedido de su trabajo. Antes de engrosar las listas de parados, decide adquirir una camioneta y usarla como puesto de cervezas, hamburguesas, pescado frito... Y ofrece a su amigo Larry, el eterno desempleado, que comparta con él la aventura empresarial. Después de unos comienzos más bien chapuceros, el negocio empieza a marchar. Lo que no marcha tan bien es la relación entre los dos amigos.

 


La carpa, 1978. Director: Christina Olofson y Göran du Rées.

 

En 1977, setenta artistas recorrieron Suecia ofreciendo un espectáculo sobre la historia de la clase obrera de aquel país. Mezcla de realidad y juego teatral, este documental registra la lucha de los trabajadores contra el cierre de las fábricas, con los testimonios de políticos, economistas y actores.

 


Las cartas de Alou,   1990. Director: Montos Armendáriz.

 

Narra el viaje de un joven senegalés por la península en precarias condiciones laborales, se enamora de mujeres españolas, que le ayudan fervientemente, aunque esa situación no mejora, sino al contrario, la relación de los emigrantes extranjeros con su entorno social, dando lugar en algún caso a virulentas reacciones por parte de grupos racistas.


La clase  obrera va al paraíso, 1972. Director: Elio Petri.

 

Escrita por Petri junto con Ugo Pirro, “La clase obrera va al paraíso” (La classe operaia va in Paradiso) es la primera película italiana que transcurre en una fábrica, analizando el sistema y las relaciones entre el hombre y la máquina, entre el sindicato y la nueva izquierda, entre las protestas de los estudiantes y las luchas obreras, la represión de los patronos y el progreso tecnológico. Ludovico Massa, llamado Lulù, es un obrero del metal, comunista y el mejor destajista: por eso, mientras el jefe le aprecia y le mima (también desde el punto de vista de las gratificaciones), sus compañeros le odian por la imposición de sus frenéticos ritmos de trabajo. Por otro lado, el propio Lulù soporta mal su condición: en efecto, le permite apreciables niveles de consumo pero destruye su vida afectiva y sentimental, impidiéndole tener amigos y reduciendo la relación con su amante a un mero intercambio por interés. Individualista y arrogante, Lulù no toma partido en la división acerca del conflicto por el destajo que se está abriendo en la fábrica entre sindicalistas moderados y extremistas extraparlamentarios. Cuando pierde un dedo en un accidente de trabajo, Lulù cambia de postura de cara a la fábrica: participa en las protestas extremistas y es partidario de la huelga a ultranza. Tras los enfrentamientos con la policía, a Lulù le despiden, su amante le abandona, así como los propios extremistas que consideran que el suyo es un caso personal y por lo tanto ajeno a ellos. Gracias a la victoria de los sindicalistas, de los que había denunciado la blandura política, Lulù vuelve a su trabajo en la cadena de montaje. Ya al borde de la locura, Lulù delira con la existencia de un muro que tiene que derribar, detrás del cual está el paraíso de la clase obrera. En 1972 ganó el premio David di Donatello a la mejor película y el mismo año la Palma de Oro en Cannes ex-aequo con “El caso Mattei” (Il caso Mattei).


La corporación, 2003. Director: Michael Moore.

 

La corporación (The Corporation) es un documental canadiense de 2003 sobre la corporación moderna. A partir de la constatación de que las empresas modernas, amparadas por el estatus de personas jurídicas, han ido adquiriendo derechos propios de los seres humanos personas físicas, el documental analiza la conducta social de las empresas a través de diversos ejemplos, y utilizando los criterios psiquiátricos con los que un psiquiatra evaluaría la conducta y la salud mental de un individuo cualquiera.
La evaluación de la “personalidad” de la “persona” (jurídica) que es la corporación a partir de los criterios del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV) establece un paralelismo entre la conducta de la corporación moderna con ánimo de lucro y el comportamiento de un psicópata clínicamente diagnosticado. Las prácticas corporativas examinadas encajan con los síntomas que el DSM-IV considera definitorios de la psicopatía:

  • Despiadada desconsideración por los sentimientos de los otros.
  • Incapacidad para mantener relaciones prolongadas.
  • Despreocupación imprudente por la seguridad de otros.
  • Falsedad: mentir y engañar repetidamente a otros para lucrarse.
  • Incapacidad de sentir culpa.
  • Incapacidad de acatar las normas sociales y los límites legales de conducta.

La cuadrilla, 2001. Director: Ken Loach.

La cuadrilla cuenta la historia de un grupo de obreros ferroviarios que trabajan en una estación del sur de Yorkshire, en el momento en el que está teniendo lugar la privatización de la red ferroviaria.
Cuando Harpic, el jefe del almacén comunica oficialmente a Paul, Mick y los demás trabajadores de la cuadrilla, las condiciones y directrices de los nuevos patronos; la perspectiva de cobrar por el trabajo a destajo y de renunciar a las vacaciones remuneradas les parece una tomadura de pelo.
No pasará mucho tiempo, sin embargo, antes de que la cuadrilla tenga que enfrentarse a un dilema nítido: arriesgarse a vivir como puedan con la indemnización por despido y los contratos temporales que puedan ir surgiendo o someterse a las reglas impuestas por los nuevos empresarios.


La cuestión humana, 2007. Director: Nicolas Klotz.

 

Simón trabaja como psicólogo en el departamento de recursos humanos de una gran multinacional petroquímica. Su labor consiste en la organización de raves y juegos de rol donde los jóvenes empresarios son llevados a la extenuación para detectar sus flaquezas y aptitudes. La fría y calculadora vida de Simón se ve alterada cuando, un día, uno de los directivos le encarga una misión confidencial: investigar al director general de la empresa, al que creen perturbado mentalmente. Inmerso en una extraña conspiración, Simón irá viendo cómo su existencia se va resquebrajando, invadida por los ecos de un pasado siniestro que le harán enfrentarse a la “cuestión humana”.


La fiebre del loco, 2001. Director: Andrés Wood.

 

En el extremo sur de Chile se desata una verdadera fiebre en torno a un molusco, el Loco, que se encuentra en peligro de extinción, pero su veda se levanta unos días al año. Atraída por el dinero que genera su extracción y comercialización, centenares de personas llegan hasta Puerto Gala, una pequeña aldea de pescadores.


La gente del arrozal, 1994. Director: Rhity Panh.

 

Intensa crónica de una familia camboyana cuya vida gira entorno al cultivo de arroz. Aunque contiene elementos de crítica social sobre la miseria en que viven los campesinos; la trama se centra más bien en los dramas íntimos, las creencias y las supersticiones de los personajes, siempre a medio camino entre un humanismo vitalista y un pesimismo con fuertes aristas dramáticas.

 


La gran seducción, 2003. Director: Jean-François Pouliot.

 

En la pequeña aldea porteña de St-Marie-La-Mauderme, la escasez marina ha llevado a la alguna vez próspera comunidad a la recesión, forzando a los pescadores a depender de la beneficencia del gobierno. Cuando una compañía considera construir una fábrica en la isla, los habitantes ven una oportunidad para que la aldea recupere su grandeza. El único inconveniente es que la fábrica nopuede ser construida sin un médico residente. Cuando el joven y atractivo doctor Lewis llega al pueblo, comienza la gran seducción.


La huelga, 1924. Director: Sergei M. Eisenstein.

 

La huelga es la primera película realizada por Sergei M. Eisenstein. Para la interpretación se nutrió del grupo de Teatro Obrero.
Los obreros de una importante empresa de la rusa zarista están descontentos y decididos a ir a la huelga. El director de la empresa comunica sus sospechas a altos funcionarios políticos y éstos envían a sus informadores. Se producen reuniones conspirativas de los trabajadores. La tensión se dispara cuando un obrero se suicida al ser acusado injustamente de robo.


La madre, 1990. Director: Gleb Panfilov.

Nilovna es una analfabeta que sólo ha vivido para su esposo. Sus hijos trabajan en una infernal fábrica. En general los hombres son alcohólicos y golpean a sus familias, y el esposo de Nilovna no es muy diferente del resto, pero uno de sus hijos y algunos amigos escogen un estilo de vida diferente, se distinguen del resto de los trabajadores porque leen libros, cantan canciones prohibidas y hablan de una sociedad más digna y justa. Nilovna piensa que tienen la razón, sin embargo, la policía comenzará a perseguirlos por sus ideas.


La nueva tierra, 1972. Director: Jan Trole.

La nueva tierra cuenta las peripecias del buen agricultor Karlo Oskar y su familia, en un territorio fértil y productivo -Estados Unidos-, pero hostil y extraño para los emigrantes.


La Patagonia rebelde, 1974. Director: Héctor Olivera.

 

El filme narra los acontecimientos acaecidos en la Patagonia en los años veinte. Los trabajadores comienzan una huelga, misma que es el inicio de su toma de conciencia como clase oprimida. Entre ellos hay numerosos emigrantes europeos que actúan como fermento ideológico de sus compañeros. La situación se hace insostenible y el gobierno de Yrigoyen manda, desde Buenos Aires, al teniente coronel Zavala para que imponga orden. Este militar empieza por oír a unos y a otros y se percata de que la razón está de parte de los trabajadores.


Las perlas de la corona, 1971. Director: Casimires Kutz.

Deliciosa historia sobre los sufrimientos de un minero de la Alta Silesia en los años treinta. Terriblemente celoso, tiene que estar separado de su mujer mientras dura una penosa huelga de la que es solidario.


La pesadilla de Darwin, 2004. Director: Hubert Sauper.

 

En la década del 60, en el corazón de África, una nueva especie animal fue introducida en el Lago Victoria como un “pequeño” experimento científico. La perca del Nilo resultó ser un voraz depredador que arrasó con 210 especies autóctonas del que es considerado el lago tropical más grande del planeta. El nuevo pez se multiplicó rápidamente, y en la actualidad sus blancos filetes siguen siendo exportados alrededor del mundo. Enormes aviones de carga de la antigua Unión Soviética llegan diariamente para recoger los últimos cargamentos de pesca. La pasadilla de Darwin muestra el caos ecológico y humano provocado en Tanzania por la cría intensiva de estos peces, el tráfico de armas, la violencia y la prostitución. A todo ello se agrega la desgarradora situación de unas 15 millones de personas que a pesar de habitar los alrededores del lago están muriéndose de hambre. “Es increíble que allí donde una materia prima es descubierta, los habitantes de las comunidades locales mueren en la miseria, sus hijos se convierten en soldados y sus hijas en sirvientas o prostitutas. Escuchar y ver una y otra vez las mismas historias me pone enfermo. Después de centenares de años de esclavitud y colonialismo en África, la globalización de los mercados africanos es la tercera y más aniquiladora forma de humillación para la gente de este continente. La arrogancia de los países ricos hacia el Tercer Mundo (que representa tres cuartas partes de la humanidad) está creando inconmensurables peligros futuros para todos”. Hubert Sauper.


La perla, 1945. Director: Emilio Fernández.

 

En una humilde villa de pescadores, Quino y su esposa Juana sufren la angustia de ver a su pequeño hijo picado por un alacrán. El médico del lugar, un codicioso extranjero, se niega a proporcionarles atención y el niño es salvado por una curandera. Tras encontrar una enorme perla en el fondo del mar, Quino despierta la avaricia del doctor y de su hermano, un usurero, quienes están dispuestos a apoderarse de la joya a toda costa.

 


La piel quemada, 1967. Director: José María Forn.

 

Lleva el problema de los emigrantes rurales  en una patética plasmación del subdesarrollo económico y cultural español de la época, del caciquismo meridional y de la inmigración en Cataluña.

 

 


La sal de la tierra, 1954. Director: Herbert J. Biberman.

En junio de 1951 una huelga paralizó el trabajo en una mina de zinc de Nuevo México, Estados Unidos. La compañía que la explotaba, apropiadamente llamada Empire, rechazó toda negociación con los mineros y la huelga se prolongó indefinidamente. Los mineros, organizados en un piquete ante la mina para impedir todo acceso de mano de obra, pedían condiciones más seguras de trabajo y mejoras sanitarias en las viviendas que alojaban a las familias de los mineros latinos, a quienes la compañía trataba considerablemente peor que a los mineros anglos. Empire llegó a obtener una orden judicial para prohibir el piquete de mineros pero alguien advirtió que el documento no decía nada sobre las esposas de los mineros. La propuesta fue entonces integrar los piquetes con mujeres y, aunque encontró cierta resistencia machista por parte de los huelguistas, finalmente fue aceptada. La huelga se prolongó así hasta enero de 1952, cuando la compañía cedió y aceptó reiniciar las negociaciones.
La mayor parte de los personajes fue interpretada por los mineros locales, sus esposas y vecinos de la zona. Entre esos no profesionales destaca Juan Chacón, que presidía el sindicato de mineros desde 1950 y había sido uno de los principales responsables de la huelga contra la compañía Empire. Otro personaje real de importancia es Clinton Jencks, el activista anglo que aboga por la unión entre anglos y latinos contra los deseos de la empresa. Tras el rodaje del film, Jencks debió abandonar su trabajo en la mina en 1956, hostigado por la caza de brujas.


La salida de los obreros de la fábrica, 1895. Director: Louise Lumière.

 

El cine ha nacido. Los hermanos Lumière reúnen en el Salon du Grand Café de Paris a un grupo de personas para enseñarles las diez grabaciones que han hecho; la primera en exhibirse recoge lo que acontece a las puertas de la fábrica Lumière, justo en el momento en que los trabajadores terminan su turno.
Un minuto, rodado ya en formato “wide screen”, donde vemos a hombres, mujeres, niños y perros despidiéndose hasta la próxima jornada. Obviamente, la grabación es muy reconocida por su valor histórico, más que por el atractivo de su contenido.


La suerte dormida, 2003. Directora: Ángeles González Sinde.

 

Amparo es una mujer de treinta y tantos años que vive con su padre, José, viudo, de unos sesenta. Es licenciada en derecho, carrera que no ejerce pues trabaja como administrativa en una gris oficina de servicios para pequeñas y medianas empresas. Es viuda desde hace tres años, cuando perdió a su marido e hijo en un accidente de tráfico. Ella conducía el coche familiar.
Se construye por tanto una ficción: abandona su trabajo de abogada penalista en un bufete para tomar un empleo de ocho a tres sin responsabilidades, una ficción en la que, del mismo modo que es posible decidir lo que a uno le pasa, también es posible dejar de decidir, que la vida te pase sin rozarte.


La tierra de la gran promesa, 1975. Director: Andrzej Wajda.

 

En los comienzos del siglo XX, la industria textil polaca era comandada por voraces empresarios cuyos obreros padecían inhumanas condiciones laborales. En este contexto, tres jóvenes emprendedores, muy distintos entre sí, unen esfuerzos para formar una empresa; el afán de riqueza pondrá su amistad a prueba. El director Andrzej Wajda orquesta un monumental mosaico histórico, en el cual la ambición, la traición y la explotación son las fuerzas dominantes.


La toma, 2004. Director: Avi Lewis.

 

Es algo más que un documental naturalista. Es un trayecto a bordo de la condición humana, del fenómeno socioeconómico de la vida trabajadora, esa que en mayor o menor medida arrastra a la gran mayoría de habitantes de este planeta. La reciente historia de un país con tanta riqueza natural como Argentina es la historia del desfalco y la rapiña llevada a una de sus últimas escalas. Frente a eso, la población argentina, especialmente la clase trabajadora, lleva lustros viviendo en una situación que solo podría denominarse como bancarrota o quiebra. El documental se desarrolla en la fábrica Forja San Martín, donde Freddy, Lalo y los demás compañeros han tomado los medios de producción, algo que en la historia solo se ha producido a golpe de decreto gubernamental. Este documental recorre el calvario que han de pasar a lo largo de los días, semanas y meses sin poder descansar tranquilos a pesar de saberse poseedores de la razón más aplastante. Especialmente emotivas son las imágenes en casa de Freddy con su familia asegurando que el cariño no se lo van a poder robar.


Ladrón de bicicletas, 1948. Director: Vittorio de Sica.

 

El ladrón de bicicletas sitúa la historia en la Italia de la posguerra donde el trabajo escasea y obtenerlo es un éxito excepcional. El protagonista de la historia tiene la fortuna de conseguir trabajo pegando carteles por la ciudad pero para poder realizarlo necesita una bicicleta, el problema es que su bicicleta está empeñada, por lo que su primera tarea será recuperarla.
Una vez montado en su bicicleta comienza a trabajar pero el drama estriba en que no transcurre ni un día de trabajo cuando le roban la bicicleta y con ella su futuro. Desde ese momento y hasta el final de la película la historia se enfocará en narrar los dos días en que el protagonista, acompañado de su hijo y algunos amigos, buscará infructuosamente recuperar la bicicleta robada. La escena final transcurre ante el dilema moral en el que se ve envuelto el protagonista al verse arrojado a convertirse él mismo en un ladrón.


Las uvas de la ira, 1940. Director: John Ford.

 

Tras una temporada entre rejas por un homicidio, Tom Joad vuelve a su hogar para encontrarse la granja familiar arruinada por la sequía y la avaricia de los bancos. Con pocas perspectivas de encontrar un empleo en la desértica Oklahoma, la familia completa reúne todos sus enseres y parte hacia la tierra prometida: California.
Pero el arduo viaje y las duras condiciones no dejan mucho resquicio para la esperanza, y las tensiones en el seno de la familia resultan ser tan desalentadoras como los retos que cada día se ven obligados a afrontar.


La vendedora de rosas, 1940. Director: John Ford.

 

De nueva cuenta las calles de la ciudad de Medellín se convierten en el escenario de una historia donde la pobreza, las drogas, la muerte y la soledad son los verdaderos protagonistas. Actuado por niños de la calle, este filme ganador en 1998 del Círculo Precolombino en el Festival de Bogotá, sigue la historia de Mónica, adolescente de 13 años que en vísperas de Navidad vende rosas para cumplir su más grande sueño: pasear con su novio y tener una velada sin zozobra.


Lejos de casa, 2000. Director: Ken Loach.

 

Lejos de casa se desarrolla en Los Ángeles durante una huelga de empleados de limpia que culminó en la primavera del 2000 a favor de los trabajadores. Loach dramatiza esta lucha a través de los ojos de Maya, una joven mexicana que cruza la frontera de manera ilegal para reunirse con su hermana mayor. Maya encuentra empleo muy pronto primero como mesera en un bar, después como empleada de intendencia en una empresa. Un día, Sam, combativo y joven activista, le habla sobre los derechos de los trabajadores; Maya se inquieta, pero sus demás compañeras, temiendo perder el empleo, no quieren agitar las aguas. Sin embargo, Sam es persistente, y cuando sus ideas comienzan a cobrar un nuevo sentido ante la difícil situación laboral, las cosas se tornan interesantes.


Los albañiles, 1976. Director: Jorge Fons.

 

El anciano velador de un edificio en construcción es asesinado. La investigación policíaca revela no solamente las posibles causas del crimen; también un trasfondo de rencor. Adaptación de una novela y obra teatral de Vicente Leñero, que obtuvo el Oso de Plata del Festival de Berlín en 1977.

 


Los santos inocentes, 1984. Director: Mario Camus.

 

Cuenta la historia de una familia de campesinos españoles que, al igual que muchas otras, vive subordinada a la clase que posee la tierra, domina los recursos y manda sobre ellos. Sueñan con la posibilidad de salir de la pobreza. Aprender a leer, escribir, a expresarse; esa es una manera de salir adelante. Su destino está marcado desde hace muchas generaciones, y únicamente algo violento, nuevo y fuera de lo cotidiano, destruirá en mil pedazos la vida regular que es su condena.


Losers and winners, 2006. Director: Ulrike Franke y Michael Loeken.

 

400 trabajadores chinos de la fábrica de coque de Kaiserstuhl del Valle de Ruhr, intentan desmantelar su propio lugar de trabajo para llevarlo a su lugar de origen.


Los herederos, 1998. Director: Stefan Ruzowitzky.

 

Después de la muerte de un granjero, siete campesinos heredan a partes iguales la granja donde han trabajado por años. Mientras ellos aprenden lo que significa ser independientes y responsables, los granjeros de los alrededores empiezan a mostrarse hostiles hacia los jóvenes convertidos en propietarios.

 


Los inquebrantables, 2006. Directores: Dominik Wessely y Marcus Vetter.

Los comienzos de la fábrica de vidrio Theresienthal en la Selva Bárbara se remontan al año 1421. No obstante, en el año 2001 la tradicional empresa tuvo que declarar la quiebra. Dos años después comienza, sobre todo gracias a la ayuda de la Fundación Eberhard von Kuenheim Stiftung, el atrevido intento de reactivarla enfrentando un camino lleno de obstáculos. Desde agosto de 2004 se vuelve a fabricar vidrio en Theresienthal.

Meanwhile, the German “shutdown managers” stand by and watch helplessly as their workplace is broken down into moveable sections.


Los lunes al sol, 2002. Director: Fernando León de Aranoa.

 

Una ciudad al norte, costera, dividida por una ría de aguas verdes y oleaginosas. Muchos hombres y mujeres dejaron atrás el campo o el mar para ir a trabajar a las fábricas, a las refinerías, al astillero. Pero después llegó la reconversión industrial. En el bar de Rico se reúnen un grupo de amigos, conversan en las horas muertas, se juegan sus esperanzas en la máquina... en el bar se mezclan los recuerdos y los proyectos, se comparten las frustraciones y las esperanzas. Como un fantasma, el cierre del astillero planea sobre ellos. En su calendario todos los días son festivos, pero en todos hay motivo para la desesperación. Ésta es la historia de los que viven la vida en domingo, de los que pasan los lunes al sol. Y parado significa estar sin empleo. Pero en algunos países de Latinoamérica, parado también significa de pie.


Luces del norte, 1978. Director: John Hanson, Rob Nilson.

 

Dakota del Norte, 1915: Los especuladores controlan el comercio del grano, sumiendo a los granjeros de la zona en una profunda crisis. El filme, ganador de la Cámara de Oro a la mejor ópera prima en Cannes, construye un retrato sobre la Liga que obtuvo uno de los triunfos más importantes del movimiento agrario estadounidense.


Lluvia de piedras, 1993. Director: Ken Loach.

Para Bob Williams, quien lleva muchos meses sin empleo, cualquier trabajito es bueno con tal de alimentar a su familia. Por ejemplo, robar un carnero con la ayuda de su compañero Tommy. Después de esta hazaña su vida se complica, ya que un par de hampones se apoderan de su camioneta. Para empeorar las cosas, resulta que se acerca la fecha de la primera comunión de su hija Coleen... Será preciso, pues, comprar el traje blanco, el velo, los guantes, los zapatos. ¿De dónde sacará el dinero?


Marius and Jeannette, 1997. Director: Robert Guediguian.

El mundo... Marsella... Su barrios del norte... L’Estanque. Marius vive solo en las instalaciones de una enorme compañía cementera abandonada. Es el guardián de la propiedad a punto de ser demolida. Jeannette es madre soltera, tiene dos hijos. Vive en una pequeña casa abierta, típica habitación del mediterráneo. Sus vecinos, Caroline y Justin, Mónique y Dedé, la animan para que ella sonría. El encuentro entre Marius y Jeannette no será simple ni sencillo, debido a otra de las dificultades inherentes a su situación social: ambos están heridos por la vida.

 


Matador de ovejas, 1977. Director: Charles Brunett.

 

Docudrama ganador del Premio de la Crítica en el Festival Internacional de Cine de Berlín, 1981, que narra la historia de Stan, un afroamericano empleado en un matadero de Los Ángeles. Sirviéndose de la melancolía del blues y el soul, Burnett retrata una vida llena de sufrimiento, reflejo de la precaria situación de buena parte de la comunidad negra en Estados Unidos.


Megacities, 1998. Director: Michael Glawogger.

 

Muestra las duras condiciones de vida de los marginados en las grandes ciudades como Tokio, México D.F., Nueva York, Bombay o Moscú y de la picaresca, el ingenio y el trabajo duro al servicio de la supervivencia.

 

 


Mi nombre es Joe, 1998. Director: Ken Loach.

 

Descripción de un fragmento de vida de un parado, ex alcohólico, ilusionado en su dedicación como entrenador de un equipo de futbol de barrio que, simultáneamente, se ve implicado en el tráfico de drogas para salvar a uno de sus jugadores y se enamora de una trabajadora social.


Mi tesoro, 2004. Directora: Karen Hedaya.

Or (“luz” en hebreo) es una joven de 17 años que vive con su madre Ruthie en Tel Aviv. Esta última es prostituta, pero no parece tener interés en cambiar de vida ni en asumir la más mínima responsabilidad, por lo que, para sobrevivir, Or debe emplearse en una serie de trabajos de poca monta, recolectar botellas vacías, y asistir esporádicamente a la preparatoria. Cuando los esfuerzos de Or por alejar a Ruthie de las calles fracasan, la desesperación la orilla a tomar una decisión extrema.

 


Mi vida es mi vida, 1970. Director: Bob Rafelson.

 

Un joven abandona su vocación musical para trabajar como obrero en una fábrica. La búsqueda de su libertad personal y su insatisfacción existencial provocan diversos conflictos con los seres que le rodean, incluida la mujer amada.

 

 


Mojado Power, 1980. Director: Alfonso Arau.

Es la historia de un mecánico holgazán y torpe, quien más por error que premeditadamente, logra cruzar la frontera con Estados Unidos ilegalmente. Ayudado por otros trabajadores indocumentados, decide organizarlos. Son conocidos como “mojados” porque los ilegales mexicanos cruzan nadando el Río Bravo para introducirse en Estados Unidos. De pronto se encuentra vendiendo botones, camisetas y todo tipo de artículos promocionales. Los “Mojados” se convierten en una sociedad de ayuda mutua. Neto disfruta de una vida muy buena, pero queda involucrado en un salvaje y loco incidente de drogas.


Mundo fantástico, 2003. Director: Max Lemcke.

Es un drama que se centra en el club erótico que lleva el mismo nombre que la película. En el club trabaja Alicia. Allí, mientras se desnuda durante los espectáculos, sueña en convertirse en actriz. Alicia comparte este sueño con su amiga Susy, pero la precariedad de su vida cotidiana va minando su amistad. Con una cámara que investiga sin llegar nunca a entrometerse, “Mundo Fantástico” explora el difícil equilibrio entre vivir y trabajar para sobrevivir y luchar para lograr la vida que nosotros mismos decidimos en una sociedad cada vez más privativa.

 


Nido de ratas, 1954. Director: Elia Kazan.

 

La obra sirvió para justificar la delación de Kazan, que había testimoniado extensamente frente al Comité de Actividades Antiamericanas dirigido por el senador McCarthy. En la época de la caza de brujas, Kazan, que había formado parte del Partido Comunista, se libró de las represalias por delatar a sus compañeros de profesión. De hecho los sindicatos portuarios que en la época estaban controlados por los obreros de izquierda aparecen en la película bajo el mando de mafiosos, en una traslación nada casual ni inocente. Ante el miedo de todos los demás obreros, la figura del delator, Terry Malloy (Marlon Brando), lejos de aparecer como un ser despreciable se eleva a niveles heroicos. Los delatores (Malloy y Kazan) son héroes, aunque no equiparables, mientras Malloy defiende su vida y reacciona ante la muerte de sus amigos, Kazan defendía su estatus social y económico.


Norma Rae, 1979. Director: Martin Ritt.

 

Norma Rae (Sally Field) es una madre viuda que vive con sus padres y trabaja, al igual que ellos, en la fábrica textil del pueblo. Las condiciones laborales de los trabajadores de la fábrica son muy malas, por lo que un sindicalista de Nueva York, Rubén Warshosky (Ron Leibman), acude a la fábrica para convencer a los trabajadores acerca de la importancia de crear un comité de empresa en la fábrica. Norma Rae será quien más confíe en él, y empieza a luchar por los derechos laborales, lo que es no sólo justo, sino, además, posible y necesario. Con muchas difi­cultades y con la ayuda de Rubén logra fundar en la fábrica un sin­dicato y, con ello, encuentra un sentido a su vida, hasta entonces vulgar y hasta despreciable.


Novecento, 1976. Director: Bernardo Bertolucci.

 

Novecento tiene diversos aspectos a tener en cuenta que hacen su visionado muy rico. Una película que expone perfectamente la lucha de clases (Bertolucci plantea la historia desde una perspectiva y filosofía marxista), la situación del campesinado italiano, y sobre todo, la rica visión de una familia de patronos y una familia de campesinos. También, expone a la perfección la subida del fascismo al poder y el nacimiento del movimiento comunista italiano. Así Novecento se convierte en una interesante película histórica.
Toda la historia comienza el día en que muere Giuseppe Verdi, 27 de enero de 1901, día en el que nacen dos niños: el nieto del patrón, Alfredo, y el hijo de la familia campesina, Olmo. Sus vidas transcurren paralelas pero llenas de encuentros -ambos se profesan cariño y amistad-, pero su distinta posición social, postura ante el poder e ideología política, separa a estos dos hombres, que, sin embargo, siempre se encontrarán frente a frente.


Pan y rosas, 2000. Director: Ken Loach.

 

Maya ha dejado a su madre en Cuernavaca para pasar a los Estados Unidos. Después de diversas peripecias, ella llega a Los Ángeles donde vive desde hace tiempo su hermana Rosa. Enérgica y decidida, Maya encuentra un primer trabajo de camarera en un bar de noche que encuentra gracias a Rosa, empleada en una empresa de limpieza. Maya se encuentra en medio de un ejército de empleados de todas las nacionalidades que operan durante la noche en los despachos de los edificios de Los Ángeles. Ella descubre las condiciones en las cuales trabajan los inmigrantes que no tienen los papeles en regla. Un encuentro con Sam, un apasionado activista norteamericano, es decisivo para que emprendan una campaña de lucha contra sus empleadores. Pero ese combate las pone en peligro de perder su sustento, amenaza a su familia y supone para ellas el riesgo de ser expulsadas del país. Pan y Rosas es una película acerca de cómo las comunidades más marginadas de Los Ángeles se atreven a enfrentarse con sus jefes contra viento y marea.


Pelle el conquistador, 1987. Director: Bille August.

 

A finales del siglo XIX, un barco lleno de emigrantes suecos con destino a los Estados Unidos llega a la isla danesa Bornholm. Entre ellos están Pelle, un niño, y su padre Lasse, que planean emigrar, luego de la muerte de la madre. Como el dinero para el pasaje no les alcanza, tratan de encontrar un trabajo que les permita ahorrar, ya que se rumorea que allí se puede ganar dinero en poco tiempo; encuentran trabajo en una granja, pero debido a su bajo estatus social, solo consiguen ser explotados y maltratados.


Perdón María, 2003. Director: Meter Calin Netzer.

El filme se inspira en una historia real. Encontrándose en una situación desesperada, María opta por la prostitución como último recurso para sacar adelante a sus siete hijos. Desempleados, prostitutas que se ofrecen a los camioneros en los cruces de carretera, inquilinos de pisos de alquiler que ya no pueden cubrir sus necesidades más elementales, pícaros de poca monta: todos llevan existencias caóticas, despiadadas, injustas. El problema es que ninguno de ellos puede modificar su destino. En el caso de María, las autoridades deciden acudir en su ayuda, dada la gravedad de su situación. Pero esa exigua llama de esperanza no tardará en extinguirse.


Princesas, 2005. Director: Fernando de León Aranoa.

 

Tratado el problema de la mujer emigrante y su relación cultural, laboral y social desde diversos puntos de vista. Narra de forma esplendida la amistad de dos prostitutas de calle, una emigrante y otra española, luchando juntas en una sociedad que les da la espalda.

 


Prostituta, 1980. Director: Tony Garnett.

Un filme sobre “el oficio más viejo del mundo”. Mientras que sus compañeras, encabezadas por una socióloga, deciden unirse y luchar por una ley más justa, una prostituta de Birmingham, Sandra, se traslada a Londres, acepta trabajar en un salón de masaje con la esperanza de tratar a hombres de negocios, y quizá encontrar alguno que la haga rica.


Próxima salida, 2004. Director: Nicolás Tuozzo.

 

En la década de los ochenta, las líneas férreas de Argentina tenían una extensión aproximada de 100 mil kms. Y contaban con alrededor de 100 mil trabajadores en su plantilla. Hoy, 20 años después, y debido fundamentalmente a las políticas de privatizaciones y a las crisis económicas, ambas cantidades se han visto reducidas a 20 mil. Ésta es la historia de algunos de esos 80 mil hombres que un día se quedaron sin trabajo después de una vida dedicada a los trenes. Estos desesperados hombres intentarán reconstruir sus vidas en una realidad que no dejará de empeorar en ningún momento.


Reacción en cadena, 1988. Director: Vera Chytilová.

 

Pepe, Franta y Dedek se sienten insatisfechos con sus trabajos y sólo quieren divertirse. Son jóvenes e inteligentes y sólo trabajan para obtener un salario y así evitar el aburrimiento. Se consienten con caprichos ridículos y casuales encuentros sexuales. Para los tres el sexo es un deporte que uno de ellos dejará de practicar cuando le den una mala noticia.


Recursos humanos, 1999. Director: Laurent Cantet.

 

Lo que aparenta ser la historia de un chico recién salido de la universidad que comenzará sus prácticas como becario en una fábrica se convierte a lo largo de esta película en un recorrido pormenorizado de las nuevas formas de organización del trabajo y las repercusiones personales y familiares que tienen.
Frank ha vuelto a su pueblo después de realizar estudios universitarios en París y se enfrenta al reto de realizar sus prácticas en la fábrica donde su padre ha trabajado por más de 30 años justo en el momento en el que la nueva normativa de las 35 horas semanales ha entrado en vigor. El protagonista cree que la medida ayudará a conseguir un verdadero progreso social, permitiendo a los trabajadores disponer de más tiempo de ocio, aumentando la productividad y asumiendo responsabilidades que antes no tenían pero que redundará en beneficios para todos.
Los directivos de la empresa no están muy de acuerdo en que la medida sea positiva para todos, están empeñados en cambiar el modelo de organización laboral. Han pasado a convertirse en una empresa con producción flexible, dependiente de contratos y pedidos específicos, organizando a los trabajadores según la demanda y sobre todo incorporando la mecanización del trabajo y estableciendo relaciones individuales, reduciendo la negociación colectiva.
Además de abordar la organización del trabajo, la película otorga una especial atención a la percepción que sobre éste se tiene según la edad, la idea del rol a desempeñar según la posición y la jerarquía que cada uno tiene.


Retrato de Teresa, 1979. Director: Pastor Vega.

 

Cinta que narra la historia de una mujer aprisionada en una vida monótona. Madre, esposa y obrera textil, Teresa decide salir de la rutina y se convierte en activista política lo que le traerá graves consecuencias en su matrimonio. Pastor Vega obtuvo el premio al mejor filme en el Festival de Londres en 1980 por este análisis del machismo en la sociedad cubana.


Salaam Bombay, 1988. Director: Mira Nair.

 

Krishna, un niño de 10 años, abandonado por el circo en el que trabaja, llega a Bombay con el sueño de ganar 500 rupias para su madre en el pueblo. Una vez en la ciudad se ve rodeado por su locura y cacofonía: policía, burdeles, tráfico, locos, intermediarios, tráfico de carne y drogas, películas de fantasías imposibles y por todas partes, niños como él, sobreviviendo y sucumbiendo al apetito de la ciudad. Krishna empieza su trabajo en el escalafón más bajo de la jerarquía callejera, llegando a ser Chaipau, alguien que sirve té y pan. Durante ese trabajo conoce a personas que cambiarán su vida.


Salmo rojo, 1971. Director: Miklós Jancsó.

 

Baile revolucionario con elementos de liturgia secularizada en que se narra el levantamiento campesino contra la nobleza, los terratenientes, el ejército y la iglesia en la Hungría de comienzos del siglo XX.


Sicario, 1994. Director: José Novoa.

 

Sicario es el nombre dado a los asesinos entrenados por la mafia del narcotráfico para cumplir especialísimas “misiones” en el mundo entero, y sobre todo en los países latinoamericanos. Jairo es uno de tantos jóvenes cuya condición marginal los vuelve candidatos a entrar en el mundo del crimen: el sicariato.


Sicko, 2007. Director: Michael Moore.

 

Sicko es el título en inglés de un filme de Michael Moore estrenado el 29 de junio de 2007. La película ofrece su particular enfoque del sistema de salud de Estados Unidos de América, poniendo énfasis en la crítica a las grandes compañías de servicios de salud estadounidenses.
A través de su blog, Moore solicitó que le enviaran “historias de terror sobre la sanidad pública” aquellos que habían sufrido en sus propias carnes las deficiencias del sistema sanitario estadounidense.
Sicko se propone, fundamentalmente, reflexionar sobre la naturaleza del sistema y llama al pueblo estadounidense a demandar cambios políticos que lleven al sistema a acercarse a la sanidad universal gratuita que gozan otros países mostrados en la cinta: Francia, Canadá, Reino Unido y Cuba.
Cuando fue entrevistado acerca de su película, Moore dijo: “Si la gente pregunta, díganles que Sicko es una comedia acerca de los 45 millones de personas sin salud pública del país más rico de la tierra”.
En una parte del filme, Michael Moore traslada a Guantánamo a un grupo de personas enfermas como resultado de haber participado en las operaciones de rescate de los atentados del 11 de septiembre de 2001 para que reciban el mismo tratamiento que los prisioneros ahí confinados. Ante la negativa de las autoridades estadounidenses, el grupo pide ayuda a la sanidad cubana, que les ayuda y les proporciona gratuitamente la ayuda que se les niega en su propio país por no poder pagársela.


Siete días de enero, 1978. Director: Juan Antonio Bardem.

Entre el domingo 23 de enero y el sábado 29 del mismo mes, tuvo lugar en la naciente España postfranquista un complot urdido por la extrema derecha, para desestabilizar la situación y provocar una intervención militar. Fueron días de enorme tensión; el presidente Adolfo Suárez se presentó en TVE para solicitar serenidad y confianza a un país que temblaba de miedo. Y en el centro de todo ello, en un despacho de Atocha el día 24, el asesinato de cinco abogados laboristas. Aquel acontecimiento conmovió a España entera. El miércoles 26 Madrid tributó a los muertos el testimonio más evidente de su admiración en su entierro. El Partido Comunista, al que pertenecían los abogados, adquiría, así contra todo protagonismo que explotaría, más tarde, en el reconocimiento de su legalidad. Fue la semana trágica del postfranquismo.


Sólo Sunny, 1979. Director: Konrad Wolf y Wolfgang Kohlhaase.

 

En una sociedad socialista se desentraña una historia humana y cálida. Sunny está empeñada en convertirse en cantante de pop, pero para ello deberá dejar su trabajo en una fábrica y buscar un lugar diferente para sentir que verdaderamente está creciendo. Después, cuando se acabe la juventud, tendrá que enfrentar el fin de su carrera.

 


Starup.com, 2001. Directores: Chris Hegedus y Jehane Noujaim.

Startup.com cuenta la historia de govWorks, una empresa que nace con una idea brillante, que obtiene una financiación de 60 millones de dólares, que se eleva como un globo... y desaparece dos años después, troceada y vendida a la competencia. Aparentemente nada nuevo. Pero ¿y si alguien lo hubiera filmado en vivo y en directo? Starup.com muestra la euforia de la Nueva Economía con la misma técnica de Gran Hermano pero con la calidad de Cinema Verité.

 


Stroszek, 1977. Director: Werner Herzog

 

La acción tiene lugar en Berlín, Nueva York y Nowheresville (Wisconsin, EEUU) a mediados de los años 70. Narra la historia de Bruno Stroszek, de origen húngaro, que tras dos años de prisión, sale en libertad. Convertido en músico callejero, entabla amistad con Eva, una prostituta acosada por dos chulos, y con el vecino Scheitz, anciano excéntrico. El deseo de encontrar una tierra de promisión, de oportunidades fáciles y de fortuna, mueve a los tres a viajar a Wisconsin, donde vive un sobrino de Scheitz. Bruno encuentra trabajo de mecánico y Eva de camarera en un restaurante de comidas rápidas. La película centra la atención en el relato de las dificultades, obstáculos y problemas que se interponen en el camino de Bruno tanto en Berlín como en América. Acumula contratiempos y suma desventuras a un ritmo superior al de la capacidad de reacción de una persona simple, de corazón limpio y buena fe. En un mundo de grandes empresas, rascacielos, tecnologías avanzadas, competitividad creciente y complejidad extrema, los personajes limpios, ingenuos y pacíficos, no tienen cabida: no hay lugar para ellos. El egoísmo, la deslealtad, el individualismo, la falta de solidaridad, perfilan una sociedad que tiende a expulsar de su seno a los que no saben o no pueden ajustar su comportamiento a las pautas generales. Éste es el drama y la tragedia de Stroszek, aislado en un mundo que no entiende y que nunca podrá comprender. Es emblemática la escena, vista con la mirada atónita y perpleja de Bruno, en la que el State Bank procede a la venta en subasta de varias casas prefabricadas, embargadas por retrasos en el pago de las cuotas mensuales.


Tasio, 1984. Director: Montxo Armendáriz.

 

Presentada en el Festival de San Sebastián, Tasio fue la ópera prima de Montxo Armendáriz y su primera colaboración con Querejeta, quien tras ver sus cortometrajes, en especial Carboneros de Navarra, se interesó en trabajar con él. Este fiel retrato de algunos oficios olvidados del Pirineo español cuenta la historia de un joven que se hace carbonero, dando así continuidad a la tradición familiar. Sin embargo, después de contraer matrimonio, y al nacer su hija, se ve obligado a combinar su trabajo con la labor de pescador y cazador furtivo.


Tequila, 1992. Director: Rubén Gómez.

“Por su abnegación y valentía, esta película está dedicada a la mujer mexicana”. Con esta frase inicia Tequila, que por una parte es un homenaje al innegable espíritu combativo y fuerte de las mujeres explotadas laboralmente, y que son sometidas a dobles jornadas como madres y esposas.


Tiempo de lobos, 1981. Director: Alberto Isaac.

Un ranchero recibe la visita de sus dos hijos que trabajan en los Estados Unidos precisamente cuando los problemas económicos ocasionados por la corrupción política están a punto de obligarlo a emigrar a la capital. Así, ante el panorama de ver reducidas día con día sus posibilidades de vivir como siempre, de la agricultura y de encontrarse solo sin el apoyo de sus hijos, quienes divorciados de sus tradiciones han perdido todo interés en las labores del campo y prefieren emigrar a los Estados Unidos, vislumbra en la capital una vida vacía y sin sentido en medio de una masa anónima que ha perdido su origen e individualidad.


Tiempo de mentir, 2001. Director: Laurent Cantet.

 

Vincent pierde su empleo y, en vez de avisar a su familia, se inventa uno nuevo; estudia el catálogo de una compañía de comunicaciones y trata de convencer a familiares y amigos de invertir en una utópica franquicia. Caminando por los pasillos de las oficinas, Vincent anhela una estabilidad económica, e incluso rechaza ofertas ocasionales de trabajo. La muy humana aventura del protagonista se convierte en una respuesta a la esclavitud económica, pues ahora es apasionado, libre, sin nadie más a quién responder que él mismo: aunque sólo sea en su empleo inventado, Vincent es capaz de ayudar a los demás y demostrar su nobleza de corazón.


Tiempos modernos, 1936. Director: Charles Chaplin.

 

¡El  hombre contra la máquina! Y el ganador es cualquier fan de la comedia cuando Charlot, el vagabundo de Chaplin, se enfrenta a sus enemigos en la línea de ensamble en este clásico seleccionado en 1998 por el Instituto Americano de Cinematografía como una de las 100 mejores películas de Estados Unidos. 
Charlot entra en acción y hace de la suyas dentro de una fábrica en donde, artefactos como una máquina alimentadora de empleados podía hacer que la hora de comida durara tan sólo 15 minutos. Cuando es despedido, se une a una muchacha desamparada (Paulette Goddard) para encontrar la felicidad y una paga. Encontrando sólo problemas al trabajar como velador en patines, como cantante que no se le entiende nada, o como preso, entre otros. Al final se van hombro con hombro en busca de un futuro incierto: sabemos que no encontraron la felicidad ni una paga, sin embargo, se encontraron el uno al otro. Los tiempos y la sátira permanecen por siempre en Tiempos Modernos.


Todo va bien, 1972. Director: Jean-Luc Godard.

Un matrimonio en crisis en una sociedad en crisis, la Francia post-mayo del 68, se ve atrapado en una fábrica junto con el jefe de la misma con motivo de una huelga de los trabajadores. Godard disecciona la estructura de la sociedad, del cine, el amor y la revolución. ¿Puede el amor sobrevivir a la relación? ¿Puede la ideología sobrevivir a la revolución? Una batería de pensamientos inunda la película de crítica hacia la sociedad y el cine modernos y satiriza sobre la visión contemporánea de la historia.

 


Toni, 1934. Director: Jean Rendir.

 

Relata la vida de trabajadores españoles e italianos en la Provenza francesa, en la que los extranjeros, por el mero hecho de serlo, son sospechosos de delitos que no han cometido.

 

 


Trabajo ocasional de una esclava alemana, 1973. Director: Alexander Kluge.

 

Roswhita es una mujer solitaria y valiente que se ve obligada a ejercer como abortista para mantener a su marido, Franz. Su sueño de tener muchos hijos se ve interrumpido por la intervención de la policía y el arresto de Franz. Ayudada únicamente por su fuerza personal, intentará contribuir a la revolución social, olvidándose de cambiar a su propia familia.


Unas dulces mentiras, 2003. Directora: Julie Bertuccelli.

 

Otar, es un georgiano que trabaja como inmigrante en París, es el gran orgullo de su madre Eka, quien vive solamente para estar al tanto de sus logros y sus novedades, que el hijo comunica por medio de cartas. Un día, las misivas dejan de llegar... Y es que Otar ha muerto, lejos de su tierra y su familia. Marina, hija de Eka, y Ada, su nieta, se ven entonces obligadas a ocultarle a la anciana tan terrible noticia.

 


Un hombre de suerte, 1973. Director: Lindsay Anderson.

 

Un simpático y atolondrado personaje en un incuestionable deterioro humano. Se trata de presentar una imagen global de la corrupción, de los detentadores del poder en una sociedad erigida en torno a la rapiña y a la utilización del ser humano. Es en sí, una crítica original y surrealista al capitalismo.

 


Veinte años no es nada, 2005. Director: Joaquín Jordá.

Este largometraje documental pretende reconstruir la historia de los últimos veinticinco años de España a partir del recorrido vital de las personas que protagonizaron la experiencia autogestionaria de la fábrica Numax a finales de los años setenta. La secuencia de la fiesta final de “Numax presenta…” se encarga de abrir el nuevo documental. A lo largo de esta fiesta que ponía fin a una experiencia de dos años de autogestión, escuchamos los deseos de unos cuantos trabajadores, cuando están a punto de abandonar su condición de asalariados.  Estudiar para maestra, abandonar la ciudad para ver crecer a los hijos en el campo, lamentarse por las pocas posibilidades a una edad avanzada, proponerse no volver a ser mandado por patrones o no dar golpe jamás. Abandonada la juventud y en plena madurez, quizás hayan hecho realidad sus sueños. Siguen viviendo donde vivían o han cambiado de paisaje. Algunos han muerto. Las huellas de todos ellos servirán para trazar el fiel retrato de una clase y una generación que vivió los difíciles años de la reconversión industrial. Su experiencia servirá además para repasar y dibujar la intensa historia de los últimos años en España. Desde el fallido golpe de estado del 23 de febrero de 1981, al primer gobierno socialista liderado por Felipe González en 1982, hasta la irrupción de la mujer en lugares de prestigio de la vida social, política y económica, la despenalización del aborto en 1985, la incorporación a la Comunidad Económica Europea y a la OTAN o la entrada plena a la economía de libre mercado y, en la actualidad, el fenómeno de la nueva inmigración que viene un poco de todas partes.


Vincent Van Gogh, 1991. Director: Maurice Pialat.

 

Vincent Van Gogh, uno de los más grandes artistas de todos los tiempos, está en Auvers-Sur- Oise. Es el último período de su vida. El director dirige su mirada hacia un hombre solitario devorado por un conflicto interior entre las incontroladas fuerzas de la vida y las tentaciones de la duda, el abandono y el decaimiento.


Vladimir en Buenos Aires, 2002. Director: Diego Gachassin.

Tras un largo viaje iniciado en Siberia, Vladimir llega a Buenos Aires. Ha dejado atrás a su familia e hijos en su natal Rusia. Trata de hacer realidad un proyecto para la construcción de viviendas comunitarias para los inmigrantes, pero sólo obtiene promesas de los funcionarios. Decide entonces emplearse como velador y se enamora de su vecina María, quien tiene una doble vida. Muy pronto, sus sueños, su formación socialista, sus valores morales y sus compromisos se verán cuestionados y traicionados por la fuerza de los celos amorosos y la inusitada muerte de un funcionario público.

 


Working man’s Death, 2005. Director: Michael Glawogger.

 

La película se presenta como un documento sobre la situación de algunos trabajadores de diferentes latitudes del planeta estructurado en seis episodios: 1. Héroes: Las minas de carbón de Donbass (Ucrania); 2. Fantasmas: Las minas de sulfuro de Kawah Ijen (Indonesia); 3. Leones: El matadero de Port Harcourt (Nigeria); 4. Hermanos: El cementerio de barcos de Gaddani (Pakistán); 5. Futuro: El complejo siderúrgico de Liaoning (China); 6. Epílogo: El Leisure Park de Duisburg (Alemania).
Nos relata lo que en el primer mundo no se quiere ver ni escuchar, nos relata como en sitios no tan lejanos como Ucrania la industria del carbón ya no es rentable, y obreros ilegales se meten en agujeros minúsculos para extraer un poco de carbón con el que poder sobrevivir. Nos cuenta que los trabajadores no tienen derecho a la globalización de los derechos humanos, no tienen derecho a sindicatos que actúen en su defensa, no tienen derecho a nada, apenas tienen derecho a respirar y no dentro de mucho ni a eso.


50 años en el andamio, 2008. Director: Ángel Rueda.

 

El documental trata de descifrar cómo se pudo realizar una película amateur de esas características en los años cincuenta. La búsqueda de los protagonistas de la cinta ha servido de hilo argumental del documental: “Más que recuperar un filme, hemos rescatado a los protagonistas de una historia que sigue vigente varias décadas después”.

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